viernes, 27 de febrero de 2009

10.00 am



Ya tres dias aqui y la verdad que todavia no he tenido esa sensación de preguntarme que coño hago aqui en la otra parte del mundo, como parece que le ha sucedido a todos ya, y la verdad espero que no llegue nunca.
Nuestra residencia en estos momentos mas bien parece un hostipal abandonado, de esos que salen en las peliculas de miedo. Sí ahora solo estamos seis españoles, tres brasileñas, una mexicana que solo la ha visto una persona y que yo sigo sosteniendo que es un espectro, amm, bueno y una sudafricana que siempre la vemos en la piscina ( lo mismo necesita estar siempre mojada para poder vivir) y que solo se alimenta de agua hirviendo, pero parece que todas las habitaciones estan reservadas asi que espero que ya empiece a llegar la gente.
El primer dia completo aqui fue un poco extraño, o por lo menos la mañana, cuando tuvimos que ir a por víveres para no morir de inanición, y nos mandaron a un supermercado que estaba a "cuatro cuadras" (medida oficial, a partir de ahora todo lo medimos en cuatro cuadras) y que corresponde a "a tomar por culo" en el castellano de España. Alli ya pude comprobar con mis propios ojos, en vivo y en directo, que sí, que de verdad ¡¡ el cola-cao existe aqui!!.
Creia que era mi impresión que la gente nos miraba un poco/bastante, pero al final resulto que no era producto de mi imaginación y que parece que llevabamos un cartel que ponia "EXTRANJERAS". La verdad es que con nuestros rasgos tampoco hace falta ninguno, y es que al final el cabroncete de Alex va tener razón.
Luego la tarde mejoro considerablemente, ya que descubrimos cerca de casa un sitio en el que creo vamos a ser bastante asiduos: El café brazil (http://www.cafebrazil.cl/).
Este sitio fue la casa de Gladys Marin, presidenta del partido comunista de Chile y la primera persona que presentó una demanda contra el regimen de Pinochet por la desaparición de su marido durante la dictadura.


Alli nos invitaron a probar el Pisco sour que se supone que es una mezcla de aguardiente de uva (pisco), limón, azúcar y no se que mas... pero estaba muy bueno.


Este sitio cierra sus puertas a las 9 de la noche pero tiene un interructor que " prende" una bombilla que hay dentro y si le damos tres veces nos abren la puerta porque en verdad de domingo a jueves esta "abierto" hasta las 3 de la madrugada y los viernes y jueves hasta las 5.

El segundo día, por la mañana de papeleos, (y al final va a resultar que no voy a estar de ilegal) y por la tarde de excursión.
Estuvimos en el cerro San Cristobal, pero no subimos hasta arriba, eso lo dejaramos para más adelante.


Y Luego al barrio Bellavista, a la calle Pio Nono (como los pasteles), a tomar una cervecita, eso si de un Litro, porque aqui parece que eso de los tercios no se estila y te sacan un litro, es como ir de litros pero en vez de al triunfo pues a un bar.
Este barrio es el más bohemino de Santiago, las casas estan pintadas de colores diferentes, esta lleno de discotheques que parecen casas ( y que en realidad podavia no estoy muy segura de lo que es) y bares muchos bares.

















martes, 24 de febrero de 2009

5.30 pm, SANTIAGO DE CHILE

Hay cosas que no tienen explicación y cuanto más lo piensas, menos explicacion le encuentras, pero bueno, tampoco hay que buscarle tres pies al gato y si todo sale bien pues bienvenido es.


Y es que despues de estar tan acostumbradas a que todo los viajes ( en particular, y yo, mi vida en general)nos salgan como el culo, nos pasen mil historias que en su momento no tienen ni puta gracia aunque luego las recuerdes de forma graciosa, pues en el que mas ilusión teniamos puestas va nos sale del tirón.

Todos mis deseos anteriores cumplidos.


Llegar justo a tiempo al aeropuerto, no pasarnos de sobrepeso, tampoco entretenerrnos y casi perder el avión. No. Esta vez pudimos pasar sin oler Euphoria de Calvin Klein for Men ( el mejor perfume inventado para un hombre).

Pues si, pudimos doblegar la tentanción, y embarcamos a nuestra hora.


Del vuelo poco se puede contar, es algo terrorifico volar más de 12 horas en un autobus con alas, como dice Lu, y más si sientes deseos impulsivos de matar al de delante ( tipico chulito de la Mae West que mira mal a todo el mundo).

Si a esto el sumamos y auricular roto y una peli doblada raramente, poco cabe decir mas...


Al menos el avión fue puntual y pudimos coger el de Buenos aires-Santiago sin problemas.

Y ya en la cola de embarque pudimos echar a bajo las teorias de toda la gente q nos rodea: "LOS CHILENOS NO SON BAJITOS,¡¡ JODER!!". Alli estaba para confirmarlo un equipo entero de voley, a cual más alto, y a cual tambien mas chungo, aunque ¡¡bien!!.


Del trayecto hay un momento inolvidable: el paso por los Andes.

Al principio solo podiamos pensar en la pelicula "VIVEN" pero despues solo se puede hacer una cosa: quedarse embobado mirando esa maravilla, algo que da la sensacion de tranquilidad es indescriptible.

Es el lugar donde cualquier llama de zoologico desearia vivir, o al menos pense yo cuando miraba.


La llegada a Santiago inesperada por la falta de sucesos desagradables.
En inmigración me toco el simpatico, le extrañaba que llevara dos relojes pero me explico todo muy bien, y su compañerp tambien muy simpatico.
En aduana, menos mal que esta vez no llevaba nada de comida, porque aqui si que habia un bueno control.
Despues al taxi y para el nuevo hogar. Nuevo hogar, nueva gente y a empezar...

lunes, 23 de febrero de 2009

23 de Febrero, 4.25 pm, Madrid

A 5 horas y 45 minutos de coger el avión para llegar a una nueva ciudad en el otro lado de charco en la que por cierto hace un dia de lluvia tremendo, solo me rondan un par de deseos por la cabeza:
1º a ver como lo hacemos para llevar a Barajas con 4 maletas y sin tener que coger 2 taxis distintos.
2º No tener problemas con el billete.
3º No pasarnos de sobrepeso de equipaje.
4º Por "dior" que no nos extravien las maletas.
5º Que no nos roben, ¡¡joder que somos pobres!!

Porque con la suerte que nos rodean estas cosas no solo es muy posible sino lo más propable, pero ahí estamos... si no nos sale a la primera ( que es lo que suele pasar), pues a seguir intentandolo, y repetir dos, tres, cuatro o cinco veces.